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 La marea pensionista alerta que a partir de 2019 se aplicará un nuevo recorte en las pensiones fruto del cálculo de la esperanza de vida “Pediremos a los jubilados que voten por formaciones políticas que defiendan el sistema público de pensiones” “¿No se mantienen la Casa Real, la Iglesia Católica y el Ejército con los Presupuestos Generales del Estado? Pues con más motivo se han de mantener las pensiones” Cristina Palomar - Barcelona 25/07/2015

La Marea Pensionista lleva desde 2013 luchando contra la congelación de las pensiones. Su portavoz, Domiciano Sandoval, recuerda que es un problema que afecta a toda la sociedad y anuncia nuevas movilizaciones de la plataforma para este otoño.

La Marea Pensionista se constituyó en Barcelona en 2013. ¿Dos años después siguen siendo vigentes sus reivindicaciones? Estamos en un momento crucial. El lunes 13 de julio nos reunimos en Madrid con representantes de plataformas similares de ocho comunidades autónomas para presentar a finales de septiembre o principios de octubre el programa de movilizaciones de la Marea Pensionista de cara a este otoño.

El objetivo es hacerlo de forma coordinada a nivel estatal a pesar de que ya sabemos que los jubilados son muy difíciles de movilizar. Muchos tienen mucho miedo a perder la pensión o tienen limitaciones por razón de salud, por ejemplo. De todas formas confío que esto comenzará a cambiar cuando el IPC empiece a subir y sus pensiones se mantengan en el 0,25.

Se han atrevido a denunciar al gobierno Rajoy por haber recortado las pensiones en el año 2012, pero llevamos más de treinta años de reformas del sistema público de pensiones al margen del color del partido político que ha gobernado. ¿Por qué no se han movilizado antes?

Yo querría desmontar los tópicos que hay en relación a este tema. Cuando hablas de recortes de las pensiones la gente se cree que es un problema que sólo afecta a los pensionistas y no es verdad. Los pensionistas ya tenemos reconocida nuestra pensión, sea más grande o más pequeña. Nos la pueden congelar o nos la pueden recortar como han hecho en Grecia o en Portugal siguiendo los mandatos austericidas de la Unión Europea. Los que sí que tendrían que estar realmente preocupados son los que se incorporan al sistema público de pensiones a partir de ahora y, sobre todo, a partir de 2019. Es un tópico pensar que sólo nos afecta a nosotros. Es un problema de toda la ciudadanía porque más tarde o más temprano afectará a todo el mundo.

¿Por qué dice que a partir de 2019 será todavía peor?

Porque en el año 2019 entrará en vigor la cláusula de estabilidad aprobada en la última reforma del gobierno Rajoy que introduce por primera vez un elemento nuevo a la hora de reconocer la pensión que le corresponde al trabajador: la esperanza de vida. Eso hasta ahora no se tenía en cuenta. Hasta ahora te incorporabas al sistema a partir de los 65 años y en función de los años cotizados te calculaban la base reguladora. A partir de 2019, la esperanza de vida de la sociedad será uno de los factores más importantes para fijar el criterio de la pensión. Ahora la esperanza de vida en España se considera que está alrededor de los 85 años para las mujeres y de los 83 para los hombres.

Las mujeres viven más. ¿Significa esto que serán las más perjudicadas a la hora de calcular sus pensiones?

Efectivamente. Y eso ya es un argumento de peso para rechazar la medida del gobierno Rajoy porque es anticonstitucional. La Constitución no permite discriminaciones por razones de género.

¿Es por esta razón que se han movilizado ahora y no cuando Felipe González empezó con sus reformas?

Desde hace cuarenta años que oímos decir que el sistema público de pensiones es insostenible y eso es mentira. Lo que pasa es que sobre este sistema público de pensiones existen muchas presiones. La razón principal de las movilizaciones actuales es la congelación de las pensiones a partir de 2012. Zapatero ya introdujo la jubilación progresiva hasta los 67 años, pero Rajoy fue peor porque incumplió una de sus promesas electorales estrella: dijo que no tocaría las pensiones y en noviembre las congeló cuando el IPC había subido un 2,9%. Eso provocó las primeras demandas de la mano del Col·lectiu Ronda. Mi demanda fue la primera. Nos movilizamos para pararlo porque nosotros no nos creemos que el sistema público de pensiones sea insostenible. El ejemplo es que hasta 2011 el fondo de reserva del sistema seguía creciendo hasta los 70.000 millones de euros. Ahora el fondo de reserva está en unos 38.000 millones de euros.

¿Por qué esta disminución?

Por una parte presiona la reforma laboral de Rajoy. El sistema público de pensiones español es de reparto: los que trabajan cotizan para los que cobran. Al aprobar la reforma laboral, los contratos han pasado de ser fijos a ser temporales, de salarios dignos hemos pasado a salarios de miseria…Al disminuir las cotizaciones por esta precariedad, el sistema se ha resentido y el gobierno ha tenido que echar mano del fondo de reserva. El otro factor que presiona sobre el sistema son los bancos. Siempre están pidiendo al gobierno de turno que introduzca medidas fiscales para que aumenten las contribuciones de los ciudadanos a los sistemas privados de pensiones. La pregunta es: ¿Cómo pretenden que los ciudadanos tengan planes de pensiones privados con los sueldos de miseria que se están pagando? ¿Y con qué garantías? Porque tenemos los ejemplos de Chile o de Estados Unidos dónde estos sistemas han quebrado y han obligado a muchos jubilados a volver a trabajar con 75 años porque no tienen suficientes ingresos para vivir.

¿Cuántas demandas han presentado hasta ahora?

No tenemos cifras oficiales, pero calculamos que en Cataluña se han presentado unas 7.000 u 8.000. Tenemos el problema que muchas de las demandas no tienen continuidad porque hay pensionistas con problemas de salud que lo dejan correr o directamente se han muerto. Las demandas han de ser individuales, no colectivas, porque estamos hablando de cantidades y cada caso es diferente. Nosotros planteamos como plataforma el apoyo colectivo a los demandantes y el colapso de los juzgados.

Usted argumenta que los recortes de las pensiones tienen una razón política, no económica. Sin embargo, el discurso oficial que dice que el sistema es insostenible ha arraigado en las nuevas generaciones. ¿Cómo se puede luchar contra esto?

El discurso ha calado, lamentablemente, pero si se lucha se puede revertir la situación. Lo que es un contrasentido es que el Estado facilite vía impositiva la apertura de planes de pensiones privados y diga al mismo tiempo que no hay dinero para pagar las pensiones. O que facilite a los empresarios tarifas planas de 100 euros cuando todo el mundo sabe que haciendo esto se merman las cotizaciones sociales. Después hay un tercer argumento. ¿Por qué las pensiones tienen que venir sólo de las cotizaciones sociales? ¿Por qué las pensiones no contributivas se financian con el sistema de la Seguridad Social? Si son no contributivas, ¿por qué no las financian los presupuestos del Estado? ¿No se mantienen la Casa Real, la Iglesia Católica y el Ejército con los Presupuestos Generales del Estado? Pues con más motivo se han de mantener las pensiones.

Ustedes sostienen que hay un millón de familias que malviven solamente de la pensión de los abuelos.

Es cierto. No quiero ni pensar qué pasaría si esto se acabase. En España hay unos nueve millones de jubilados y la pensión media es de unos 900 euros.

Y en este escenario de congelación, ¿qué perfil de pensionista es el que sale más perjudicado?

Todos salen perjudicados, pero las pensiones de viudedad todavía más.

Insiste que hay que implicar a los jóvenes en la lucha de la Marea Pensionista, convencerlos de que no es una protesta de un grupo de jubilados que se quejan de sus pensiones congeladas. ¿Cómo conseguir que hagan suyas las reivindicaciones cuando están cobrando sueldos miserables o no encuentran trabajo?

Hemos de hacer entender a los jóvenes que la pensión no es un regalo, es un derecho adquirido después de muchos años cotizando.

La plataforma exige que las pensiones se actualicen con el IPC, que se restablezca la edad de jubilación a los 65 años y que las jubilaciones no bajen de los mil euros. ¿Cree que son reivindicaciones realistas en época de crisis?

Nosotros creemos que sí.

La Marea Pensionista se mira mucho en Grecia como laboratorio europeo de tijeretazos sociales. Ahora que se han aprobado nuevos recortes que afectarán de nuevo a las pensiones, ¿les sigue preocupando que estas medidas se acaben aplicando también aquí?

Lo que ha pasado en Grecia con Syriza nos ha desmontado socialmente la movilización, al menos a medio plazo. El escenario más real es que convoquen elecciones y que haya un cambio de gobierno. La troika ha manifestado varias veces cómo entiende la democracia. Lo hizo cuando destituyó a Papandreu y a Berlusconi, Y lo han vuelto a hacer con Tsipras. Culpan a los ciudadanos del sur de Europa de los excesos, cuando en realidad quién tiene la culpa son los gobiernos y sus políticas.

Estamos en año de elecciones y los jubilados siempre han sido un colectivo prioritario para los partidos.

Nosotros esperamos echar a Rajoy porque quién decide sobre las pensiones es el gobierno de Madrid. Por eso pediremos a los jubilados que voten formaciones que defiendan el sistema público de pensiones. A nivel municipal también se pueden tomar decisiones que nos ayuden como, por ejemplo, bajar impuestos locales o establecer ayudas para poder pagar el recibo de la luz. Todo ayuda.

Los jubilados parece que molestan. ¿Cree que hay una conspiración internacional para acabar con ellos?

La directora del Fondo Monetario Internacional dijo que el problema de las pensiones era que los jubilados vivíamos ahora muchos años, así que no me extrañaría. Quizás vaya siendo hora que hagamos lobbing con las farmacéuticas.